Creo conveniente destacar a mi juicio la labor de Lucic, algo criticado ya por su rápida carga de personales o su desacierto en el tiro.
Lucic es un alero de los que no quedan muchos en Europa. Ayer demostró que ni se arruga ni se acobarda pese a no estar acertado. En el tramo final del partido, cuando más pesaba la bola, tuvo varias acciones ofensivas destacadas y fue, a mi juicio, la horma del zapato de Panko. Con él defendiéndolo, el tirador yankee estuvo mucho más incómodo.
Creo que tenemos un gran alero que irá cogiendo protagonismo conforme avance la temporada.