Valencia Basket logra una victoria de equipo ante Khimki (75-84)

Vicente Nebot

Gran victoria de Valencia Basket en la cancha del Khimki de Moscú con un gran partido coral, en el que es bastante difícil destacar a un solo jugador. Fernando San Emeterio se vistió de líder para acabar con 18 puntos sin fallo y con 24 de valoración.

El partido empezó con un Valencia Basket anotando con gran acierto, sobre todo en el tiro exterior donde acabó con un 7/9 solo en este primer cuarto. A destacar el juego de balón, rápido y fluido, que sorprendió a un Khimki que respondía con individualidades por parte de Shved, que asumió todo el protagonismo en ataque del conjunto ruso en este cuarto.

El segundo cuarto no empezó bien para los intereses de Valencia Basket, ya que Khimki subió un peldaño en el aspecto defensivo, presionaban más líneas de pase y con un parcial de 7-0 hizo que Ponsarnau pidiera un tiempo muerto. El partido continuaba con alternativas en el marcador, hasta la primera ventaja que obtuvo el conjunto ruso con un mate de Evans a 5 minutos para acabar el segundo cuarto. A partir de ahí, un toma y daca entre ambos equipos que sólo se vio desnivelado al final por el talento de Shved, que dejó el marcador favorable a su equipo en 47-44 al descanso.

El tercer cuarto empezó como el primero, grandes porcentajes de Valencia Basket, juego muy fluido, sin precipitaciones. Un triple de Van Rossom, Ndour con un mate espectacular, un triple de Joan Sastre y las buenas defensas del conjunto taronja, consiguieron un parcial de 2-10 que hizo parar el partido al entrenador local Kurtinaitis. A partir de ese tiempo muerto, Khimki mejoró tanto en defensa como en ataque, y Valencia Basket se precipitaba en sus ataques. Varias acciones del conjunto ruso consiguieron  un parcial de 13-2, lo que obligó al técnico de Valencia Basket a pedir tiempo muerto. Tras la reanudación del mismo, el acierto de Colom y las segundas opciones gracias a los rebotes en ataque de Abalde, pusieron a Valencia Basket de nuevo por encima en el marcador al finalizar el tercer cuarto (62-63).

En el último cuarto el conjunto ruso volvió a subir la intensidad y el acierto, y con un triple de Timma y una canasta de Jerebko, se ponían por delante en el marcador. El partido se jugaba en distancias cortas, y a falta de seis minutos para el final, un triple de Shved desde la esquina bien defendido puso de nuevo al conjunto ruso un punto arriba (70-69). Valencia Basket entraba en los instantes finales del partido con serias opciones de ganar. A falta de tres minutos, el partido estaba empatado a 75, pero apareció Fernando San Emeterio con un triple para decantar la balanza a favor del conjunto taronja.

Dos buenas defensas que provocaban malos tiros de Khimki, junto a la gran visión de Sam Van Rossom y el poderío en el rebote ofensivo por parte de Abalde, que sentenció el partido con un triple a falta de pocos segundos, hicieron que el conjunto taronja se trajera una victoria de Rusia por 75-84.

Muy buenas sensaciones ha dejado Valencia Basket en este primer partido de la gira que llevará al conjunto taronja a disputar hasta tres partidos seguidos fuera de casa, todos ellos en tierras rusas. En declaraciones posteriores a la finalización del partido, el jugador cántabro Fernando San Emeterio destacó que la victoria se debía a la labor conjunta del equipo dirigido por Ponsarnau, y que a él le ha tocado ser el más valorado. Louis Labeyrie también destacó el juego coral del equipo, con el único borrón del segundo cuarto, cuando se despistaron un poco y no jugaron como debían.

El entrenador del equipo taronja secundó las palabras dichas por sus jugadores y ya piensa en el siguiente partido, este próximo viernes contra el Zenit de San Petersburgo, a priori, un partido que va a dar bastante más guerra.

Jaume Ponsarnau sobre el partido

El entrenador taronja comentó que “hemos empezado jugando muy bien en ataque, pero a medida que metíamos no éramos capaces de recordar que en defensa debíamos jugar duro y les hemos dejado entrar en el partido. Con al rotación hemos bajado n eficiencia y a partir de nuestro desacierto han encontrado carrera. Pero sabíamos que esto era un partido de 40 minutos o más y teníamos que seguir en el partido y aprovechar nuestros buenos momentos, y la balanza ha caído de nuestro lado por aprovechar mejor estos buenos momentos. Hemos acotado muy bien su juego, y hemos aprendido a atacar su defensa de cambios. Hemos aprendido a estar bien sobre sus individualidades de forma colectiva”.