Previa J19 Khimki Moscow – Valencia Basket

El equipo taronja jugará su partido 100 en la Euroliga y, como no podía ser de otra forma, lo hace ante su enemigo más íntimo en torneos continentales, un Khimki al que mañana se enfrentará por 15ª vez para seguir siendo su rival más frecuente en competición europea. Para tratar de conseguir su primera victoria en la pista del Khimki Moscow Region,

Valencia Basket deberá controlar la producción ofensiva del segundo mejor ataque del torneo sin la participación del lesionado Mike Tobey (sóleo pierna derecha) ni del capitán Bojan Dubljevic, debido a un esguince de tobillo derecho que le hizo jugar en el día de ayer mermado.  Pese a que vio cortada su racha el pasado viernes, Valencia Basket llega a este partido en la décima posición de la Euroliga, con un balance de 8-10.

Con el mismo balance pero una posición por encima llega un Khimki Moscow que se ha caído de los puestos de Top 8 tras ganar dos de los últimos diez partidos, perdiendo la ventaja que consiguió en su excelente inicio de temporada. Pese a ello, al igual que Valencia Basket, se encuentra a un solo partido del corte que marca el Estrella Roja con 9 triunfos. El conjunto ruso se ha mostrado fuerte en casa, donde recientemente se impuso con contundencia al CSKA Moscow en la VTB League y donde ha ganado al ALBA Berlín y al Zalgiris Kaunas en el último mes, aunque la semana pasada cayó por la mínima ante el Zenit St.Petersburg (81-83).

A diferencia del equipo taronja, el Khimki Moscow ha descansado durante el fin de semana y llega con menos desgaste a esta doble jornada de Euroliga para la que tiene disponible a toda su plantilla, incluyendo a un Anthony Gill que se recupera de una fractura en la nariz.

Jaume Ponsarnau analiza el partido

El entrenador de Valencia Basket señalaba en la previa que “las lesiones de Mike Tobey y Bojan Dubljevic, dos jugadores de la misma posición, nos hace forzar mucho la situación y nos deja en una posición muy delicada. Estudiaremos como poder equilibrar el equipo, que nuevo dibujo hacer y competir contra el Khimki, una de las plantillas con más talento ofensivo de la Euroliga, casi casi la que más, es verdad que han tenido un punto de inconsistencia, y lesiones, pero son muy buenos, y en casa encuentran su mejor juego”.

El clásico europeo de Valencia Basket

La del martes será la 15ª vez en la que estos dos equipos se enfrenten en un partido de competición europea. Una cifra que mantiene al Khimki Moscow Region como el rival más frecuente del Valencia Basket en competiciones continentales. El enfrentamiento de mañana desequilibrará el histórico general entre estos dos equipos, que actualmente está empatado con 7 victorias para cada equipo.

Y para decantarlo a su favor, el equipo de Jaume Ponsarnau deberá conseguir su primera victoria en la pista del Khimki. Una cancha en la que ha perdido en sus seis visitas hasta el momento: 81-78 en la ULEB Cup 2007-08, 77-68 en la final de la Eurocup 2011-12 en la que los rusos ejercían como anfitriones, 97-82 en los octavos de final de la Eurocup 2013-14, 76-61 en los cuartos de final de la EuroCup 2014-15, 98-74 en los cuartos de la EuroCup 2016-17 y 75-70 en el compromiso de la Euroliga 2017-18.

El de mañana será el cuarto enfrentamiento entre estos dos equipos en la máxima competición continental, con los dos equipos ganando hasta ahora sus partidos como locales en la Euroliga. En el partido de la primera vuelta jugado en Valencia, el equipo taronja se llevó el triunfo por 89-84 con 18 puntos y 7 rebotes de Dubljevic y dobles figuras (15-10) del ausente mañana Mike Tobey.

Precedentes complicados en Rusia

La de mañana será la 21ª visita a Rusia de Valencia Basket en encuentro de competición europea en la que un equipo de esta nacionalidad ejercía como local. Y hasta el momento se ha llevado el triunfo en ocho de los precedentes (tres veces en la pista de Unics Kazan, dos en la del Lokomotiv Kuban y en una ocasión en los campos del Arsenal Tula, Triumph Lyubertsy y Nizhny Novgorod) y ha cosechado doce derrotas (seis ante el Khimki, dos en la pista del Unics Kazan y el CSKA Moscú y una en la pista del Lokomotiv Kuban y del Zenit St.Petersburg).

La última vez que Valencia Basket se llevó un triunfo en Rusia fue en el segundo partido de las semifinales de la EuroCup 2018-19, cuando el cuadro taronja sacó el billete para la final tras imponerse por 73-79 en la pista del Unics Kazan.

Contener al segundo mejor ataque de la Euroliga

El equipo taronja tiene mañana la complicada tarea de minimizar la producción de la maquinaria ofensiva del Khimki Moscow Region, que con un promedio de 86,78 puntos por partido convierten al conjunto ruso en el segundo mejor ataque del torneo. Y de aprovechar a su favor que el cuadro amarillo es el segundo equipo que más puntos encaja (88,33). Valencia Basket es líder de la Euroliga en faltas recibidas (22,06) y tiros libres convertidos (16,78), y es segundo en la estadística de rebote ofensivo (11,94) y el segundo equipo que menos pérdidas comete.

Por su parte, el Khimki Moscow Region es segundo en porcentaje de eficacia tanto en tiro de dos (56,7%) como desde el tiro libre (83,22%), el tercero que más triples mete (10,94) y tercero también tanto en asistencias (19,06) como en tapones (3,22). Donde es ligeramente mejor el equipo taronja es en valoración, con Valencia Basket quinto con 93,94 créditos por partido por los 92,89 que convierten al cuadro amarillo en el octavo mejor en este apartado.

Shved, máximo anotador de la Euroliga

Superado el ecuador de la temporada, el escolta internacional ruso Alexey Shved se mantiene como el máximo anotador del torneo con un promedio de 21,5 puntos por encuentro, por delante de Mike James (20,9) y Shane Larkin (20,5). Shved es el jugador que más lanzamientos intenta en la competición (16,88), siendo el cuarto que más triples convierte (2,94) con el mayor número de intentos de la Euroliga (9,44 para un 31,1%). Es también el jugador que más tiros libres mete (5,69) e intenta (6,25 para un 91% de eficacia) , tercero en faltas recibidas (5,25), sexto en asistencias (5,31) y el que más balones pierde. Todo ello siendo el tercer jugador que más tiempo pasa en pista en el torneo (30:42).

El rival: Khimki Moscow Region

Además de Shved, el combinado ruso tiene muchos focos ofensivos diferentes, empezando por los dos principales que le acompañan que son el tirador letón Janis Timma (14 puntos con un 38,4% en triples, 3,1 rebotes, 2,1 asistencias y 1,55 robos, para ser tercero en este último apartado) y el único jugador amarillo que ha sido titular en todos los partidos de Euroliga, el pívot Devin Booker (12,3 puntos y 4,8 rebotes para 14,3 de valoración).

El quinteto tipo más frecuente lo completarían el serbio Stefan Jovic en la posición de base (7,6 puntos, 1,8 rebotes y 4,2 asistencias para 10,4 créditos) y el norteamericano Anthony Gill jugando al cuatro (9,4 puntos, 5,3 rebotes para 12,6 de valoración).

Desde el banquillo destaca la aportación del polivalente sueco Jonas Jerebko (9,6 puntos y 3,6 rebotes para 10,2 créditos) y la del pívot Jeremy Evans (8,7 puntos y 4,7 rebotes para 11,2) para que sean hasta siete jugadores distintos los que superen la decena de valoración. Pero la calidad de la plantilla rusa no acaba aquí. Por fuera cuenta con la dirección de Chris Kramer (5,5 puntos, 2,3 rebotes y 3 asistencias), la amenaza en el tiro exterior de Dairis Bertans (4,8 puntos con un 40% en triples) y la capacidad de generar puntos en poco tiempo de Sergey Karasev (3,3 puntos), con Zaytsev (2,6 puntos y 2,3 rebotes) como la opción nacional más habitual para cerrar la plantilla junto con el veterano Sergey Monia.