Nueva derrota de Valencia Basket

Valencia Basket no ha podido ganar el partido en Murcia, después de forzar la prórroga y no ser capaz de ganar el partido.

El partido empezó una un Joan Sastre titular que pronto fue superado por Askia Booker, jugó los primeros siete minutos y luego no volvió a posar la pista.

El americano era el objetivo de la defensa taronja pero no sé le consiguió parar acabando máximo anotador con 24 puntos junto a Eddie que ha estado muy acertado desde el triple.

 

 

 

Eddie ha sido otro quebradero de cabeza para Ponsarnau, que salió con Ndour, no le gustó su rendimiento y lo sentó, ha dado la oportunidad también a Motum y tampoco ha rendido en defensa.

El partido ha estado cargado en incidentes.

El botellazo a un espectador de manera accidental de Louis Labeyrie, por el que ha pedido disculpas el francés calentó el partido y a la ya de por sí grada caliente del pabellón murciano.

La técnica y descalificante a Alberto Abalde, que le mandó a los vestuarios antes del descanso, uno de los jugadores que estaban teniendo mejor rendimiento.

Por momentos se han perdido los papeles, se ha caído en una batalla que no nos beneficiaba.

El final del partido es un reflejo de los nervios de los taronja.

 

Valencia Basket no es consistente

Los taronja no han jugado de manera consistente durante demasiados minutos del partido, hemos permitido muchas penetraciones de Booker y tiros liberados de Eddie. En ataque muchos se han solucionado con un lanzamiento de triple sin buscar a nuestros pívots y sin ningún sistema.

Bojan Dubljevic ha sido de los pocos que se pueden escapar de la quema, por sus números, 20 puntos y 9 rebotes, el montenegrino se ha impuesto en su lucha en la pintura junto a Labeyrie que en la segunda parte ha ayudado mucho en el rebote con 8 y en conseguir anotar balones por encima del aro (10 puntos).

Hay muchos jugadores que hoy no han estado a un nivel mínimo exigible, se les ha notado sobrepasados por la presión de necesitar una victoria.

El equipo se encuentra en una situación límite, todas las miradas apuntan insistentemente al banquillo, que no es el único culpable, por supuesto, pero es necesario un cambio de rumbo radical, hacer borrón y cuenta nueva, para poder empezar a ganar partidos de manera regular, sobretodo en Liga para no repetir el caso del Gran Canaria.

Habrá que estar muy atento mañana a lo que ocurra en las oficinas del club.